Las utopías de Étienne-Louis Boullée

1/17/2010 Beldz 2 Comments


Étienne-Louis Boullée (1728-1799) fue un influyente teórico -autor de Essai sur l'Art- y arquitecto francés del Neoclasicismo. Sus ideas, más utópicas y visionarias que reales, respondían a un cambio producido a mediados del siglo XVIII, por el cual las "proporciones vitrubianas de los órdenes clásicos, protegidas celosamente por la Academia, perdieron importancia en aras de la expresividad inmediata de los elementos geométricos y de la relación sencilla que mantenían entre sí. Se produjo una interacción de distintos elementos, cuyo objetivo era subyugar emocionalmente al espectador, como el aumento casi megalómano de las proporciones, la reducción a cuerpos cerrados y estereométricos, la formación de superficies lisas e ininterrumpidas y la casi infinita multiplicación de los elementos estructurales. En ello tuvieron una enorme influencia las concepciones estéticas de lo sublime, importadas de otros países, en especial de Inglaterra -tal como las había formulado, por ejemplo, Edmund Burke en su "Philosophical Enquiry into the Origin of our Ideas of the Sublime and Beautiful" en el año 1757-".

Boullée fue uno de los máximos representantes de esta architecture parlante, tal y como la bautizaron sus críticos; expresiva, amplia, grandiosa, sublime, modelada con la intención de conmover y emocionar a aquél que la contemplara, a pesar de que la gran mayoría de sus proyectos fueron hechos sin intención de llevarlos a cabo, principalmente por su carácter utópico. Su diseño más famoso es el proyecto de un cenotafio para Isaac Newton, máximo exponente de la arquitectura visionaria. Aunque no se llegó a construir nunca, los dibujos nos muestran su espectacularidad arquitectónica:



"El proyecto más famoso de Boullée, el cenotafio para el físico Isaac Newton, diseñado en 1784, pone de manifiesto, por un lado, la admiración creciente que se sentía en la época de la Ilustración hacia los ciudadanos considerados "héroes intelectuales", y por el otro constituye el ejemplo más significativo del carácter marcadamente monumental de la arquitectura de la Revolución. Con su estructura en forma de bola, que representa la esfera del universo, este gigantesco monumento es el punto culminante de la architecture parlante, sobre todo porque durante el día, el interior de la bóveda se convierte, gracias a sus perforaciones, en un gigantesco cielo estrellado, mientras que de noche está iluminado por un gran astrolabio. Bajo la inmensidad de esta bóveda celeste, en que los visitantes se pierden, se levanta, sobre un basamento escalonado, el sarcófago de Newton, quien, según Boullée, había conquistado la categoría de "creador intelectual del universo" gracias a sus revolucionarias investigaciones. A parte de la interpretación abstracta pero totalmente tradicional de la esfera como forma estereométrica más pura, es posible también determinar varias referencias a otras construcciones como, por ejemplo, las hileras de cipreses que rodean las terrazas exteriores, tomadas de monumentos fúnebres de la Antigüedad clásica como el mausoleo de Augusto. Boullée, que en su juventud había recibido formación de pintor, encabezó su Essai sur l'Art con el lema "Ed io anche son pittore" (también yo soy pintor), atribuido a Correggio. Fiel a este principio, su arquitectura intentó "introducir la naturaleza en la obra" (mettre la nature en oevre), en analogía al efecto del cambio de las estaciones en el estado de ánimo".


Proyecto para una biblioteca nacional (1785)
Proyecto para una metrópoli (1781-1782)

  • Texto extraído de:
VVAA: "Neoclasicismo y romanticismo", Editorial Ullmann, 2006.

2 comentarios:

Loren dijo...

Uf, que biblioteca más inmensa. xDD Y que espacios tan apabullantemente grandes, debe dar cosa estar en el centro exacto. xD

Esa esa época de la que hablas, ¿no se llevaron a cabo por falta de medios o porque solamente la idearon como algo imaginario?

Beldz dijo...

Yo supongo que por ambos casos. Algunos proyectos se hicieron sabiendo de antemano que no se llevarían a la práctica porque su construcción sería inviable. De ahí el nombre de arquitectura visionaria. Lo veo un poco como las novelas de Julio Verne; en su época fue imposible realizar ciertas cosas, pero con el tiempo llegaron a hacerse realidad.

A mí me encantaría que existiera una biblioteca así :D