John Keats - La Belle Dame Sans Merci

11/10/2010 Beldz 2 Comments


"La bella dama sin compasión" es una balada del poeta romántico John Keats (1795-1821). Describe el encuentro de un caballero con una misteriosa mujer, surgida de la insondable y profunda naturaleza; una naturaleza cautivadora, fascinante, que le atrae peligrosamente. El sentimiento, la seducción, la angustia... y, al final, la adversidad, la tristeza.

Esta balada inspiró a muchos pintores prerrafaelitas y a sus seguidores, como John William Waterhouse, Frank Dicksee, Arthur Hughes, Walter Crane o Frank Cadogan Cowper:


Frank Dicksee - La Belle Dame Sans Merci (1902)
Walter Crane - La Belle Dame Sans Merci (1865)

Arthur Hughes - La Belle Dame Sans Merci (1863)
John William Waterhouse - La Belle Dame Sans Merci (1893)

Frank Cadogan Cowper - La Belle Dame Sans Merci (1926)


¿Qué puede afligirte, caballero andante,
solitario y pálido vagabundo?
Las juncias están marchitas en el lago
y ningún pájaro canta.

¿Qué te aflige, caballero andante,
tan macilento y tan apenado?

El granero de la ardilla está lleno
y la cosecha recogida.

Veo un lirio en tu frente
humedecido de angustia y del rocío de la fiebre
y en tu mejilla una pálida rosa
se marchitó de prisa también.

Encontré a una dama en los campos
muy hermosa... como doncella de un cuento,
su cabello era largo, sus pies ligeros
y sus ojos salvajes.

Tejí una corona para su cabeza
y también brazaletes, y un fragante ceñidor,
me miró como si amara,
y dejó escapar una dulce queja.

La coloqué en mi corcel al paso
y nada más vi en aquel día,
porque inclinada a un lado, cantaba
una canción de hadas.

Me encontró raíces de dulce sabor,
miel silvestre y rocío de maná,
y con seguridad en una extraña lengua dijo
¡verdaderamente te amo!

Me llevó a su gruta de duendes
y allí lloró y suspiró con sentimiento,
y allí cerré sus muy desencajados ojos
con cuatro besos.

Y allí me arrulló hasta quedar dormido,
y allí soñé... ¡Ah! ¡el dolor lo presagia!
el último sueño que jamás soñé
en la fría ladera de la colina.

Vi pálidos reyes y también pálidas princesas,
pálidos guerreros, palidez mortal tenían todos,
Gritaban -"La Belle Dame sans Merci"
te ha esclavizado!

Vi sus hambrientos labios en la oscuridad
avisando horrorizados y muy abiertos
hasta que desperté y me encontré aquí
en la fría ladera de la colina.

Y esta es la razón por la que permanezco aquí
solitario y pálido vagabundo,
aunque las juncias estén marchitas en el lago
y ningún pájaro cante.


2 comentarios:

Loren dijo...

Está muy chula la balada. :)

Jeje, el cuadro de John William Waterhouse que has puesto es la portada de "Cuentos Fantásticos del Romanticismo Alemán", precisamente. :D

Beldz dijo...

Pues es verdad, no me había fijado. Queda muy bien como portada :)

A parte de la pintura de Waterhouse, que me parece una de las más bonitas, también me gusta mucho la primera, la de Frank Dicksee. Creo que lo más me atrae de ella es el movimiento, sobre todo de la mujer.