Visita a Collioure

11/05/2011 Beldz 5 Comments


Collioure
es un pueblecito costero situado en la región del Languedoc-Roussillon (sur de Francia). Históricamente, perteneció al Reino de Mallorca, creado por Jaime I el Conquistador en 1231, y que comprendía los condados del Rosellón y Cerdaña, algunos territorios de Occitania y las Islas Baleares. No obstante, en Collioure no sólo se encuentra el encanto medieval: a principios del siglo XX, la localidad atrajo, por su intensa luz y colorido, a dos conocidos pintores, Matisse y Derain -representantes del movimiento fauve-, que la inmortalizaron en sus cuadros. Y también los literatos se fascinaron por ella: Antonio Machado y Patrick O'Brian, enterrados en el cementerio de Collioure, vivieron aquí buena parte de su vida. Por su aire medieval y pintoresco, Collioure es actualmente un lugar muy turístico, y de visita imprescindible si os gusta la región y el arte del sur de Francia.

Calles pintorescas
(como se puede apreciar en la primera imagen, Collioure está lleno de galerías de arte y ateliers)

Casas típicas del centro más turístico
Iglesia de Notre Dame des Anges

Vistas de la playa y el paseo principal
(en la segunda imagen, se aprecia el Château Royal, a la derecha, y el Fort Saint Elme, al fondo)

Playa y paseo principal
La chapelle Saint Vincent

Vistas del Château Royal

Vistas de la playa
(para ilustrar un poco más esas dos imágenes, me gustaría enseñaros dos bonitos cuadros: "Barcas en Collioure", de André Derain, y "Vista de Collioure. El campanario", de Henri Matisse")

Collioure se puede visitar en pocas horas. Puedes alargar la estancia tomando alguna cosa al aire libre, cerca de la orilla del mar, si el tiempo acompaña. En mi opinión, el atractivo principal de la localidad, a parte de las típicas calles totalmente pintorescas -al estilo de Carcassonne- con tiendas artesanales, es el Castillo Real. Construido sobre restos romanos -el primer edificio data de 673-, no fue hasta el siglo XIII, coincidiendo con la creación del Reino de Mallorca, cuando se convirtió en residencia real. Su posición era estratégica: Collioure se había convertido en el primer puerto del Rosellón y era lugar de encuentro de diversas rutas comerciales. Con el tiempo, su apariencia fue modificándose, pues los progresos en la artillería requerían un edificio mucho más fortificado. Quizá la remodelación más importante la llevó a cabo el ingeniero militar Sébastien Le Preste, marqués de Vauban, que fortificó el antiguo castillo -también reforzó las murallas del Palacio de los Reyes de Mallorca, en Perpinyà, entre muchos otros castillos y fortalezas de Francia-.

Vista del castillo desde el exterior
Entrada del castillo

Vista de la playa desde el castillo
Vista desde el castillo

Otra puerta de acceso al interior del castillo
Vistas desde el castillo
(en la imagen se puede apreciar un marco, situado en un punto estratégico, que enmarca algun lugar bonito de la localidad. En este caso, el faro. Hay diversos marcos -creo que doce en total- esparcidos por todo Collioure, obra del artista Marc André De Figueres)

Foso
Pozo situado en el patio de armas

Vistas del patio de armas
(en la primera imagen se puede apreciar el donjon)

Vistas de Collioure desde el castillo
(en la primera imagen se puede ver el Fort Saint Elme)

El patio de honor, o cour d'honneur, que conduce al donjon

Para disfrutar de unas excelentes vistas de Collioure y de sus alrededores, lo mejor es subir hasta el Fort Saint Elme. Para ello, os tenéis que dirigir hasta Port-Vendres y desde allí coger una muy mala carretera hasta la cima de la montaña. Pero la visita vale mucho la pena. Este fuerte fue construido en tiempos de Carlos V, en 1583. En este lugar, existía con anterioridad una torre, integrada en un sistema defensivo más amplio, que comunicaba con otras torres más alejadas. Carlos V, así pues, decidió construir la fortificación alrededor de esta torre, constituyendo así un lugar fuertemente protegido e imponente. Nuevamente, fue el marqués de Vauban el que mejoró su dispositivo defensivo en 1680. Actualmente, el fuerte puede ser visitado, pero no libremente: cada hora hay visitas guiadas en francés que proporcionan un escueto, pero interesante recorrido. En su interior, reformado y restaurado, se exhiben armaduras, armas, cascos y paneles informativos sobre su historia.

Vistas de Collioure desde el Fort Saint Elme

Fort Saint Elme

Fort Saint Elme

Interior (armadura / mueble-biblioteca)

Interior (comedor / armas)

Interior (armas)
Vista exterior

Collioure es un lugar precioso, que os recomiendo visitar -mejor si es en un día soleado- si alguna vez pasáis por allí. Y también por su carácter pintoresco os recomiendo Céret -no demasiado lejos de Collioure-, donde está muy asociada la figura de Pablo Picasso. No es de extrañar que los pintores de finales del siglo XIX y de principios del XX sintieran admiración por ese rincón tan luminoso de Francia. Yo también he acabado fascinada por él.

5 comentarios:

Raistlin dijo...

Pues parece muy bonito sí. El castillo y el Fort Saint Elme son imponentes, y las vistas preciosas.

La primera foto con las galerías es muy bonita.

Jolan dijo...

Preciosa localidad, y muy buenas fotos las que nos muestras.

El Languedoc-Rousillon es una región llena de pueblos con encanto. Yo también estuve hace unas semanas por la zona, y he descubierto unos sitios medievales alucinantes, como Cordes-sur-ciel o Rocamadour. En definitiva, el sureste de Francia es un destino muy recomendable que visitar para los que nos gusta este tipo de arquitectura.

Se nota que disfrutaste mucho el viaje, Beldz! ;)

Maca dijo...

Bella ciudad y bonitas fotos para un post con mucho encanto. Me la apunto tambien para futuras escapadas. Un saludo.

¡¡Qué pueblecito más encantador!! ¡¡Y cuanto colorido!! Parece propio de un cuento... pero un cuento con castillo incluido!!

Un saludo!

La verdad es que a mí las pocas visitas que he hecho al sur de Francia me han dejado bastante enamorada de la zona. Este destino lo conocía pero nunca había visto fotos, así que tu entrada me sirve de perfecto folleto para tentarme a hacerle una visita algún día.

Me han encantado esas calles llenas de encanto.

Un saludo.