El arte de los pueblos escandinavos
Barco de Oseberg
Siglo IX (815-820)
Museo de los barcos Vikingos, Bygdoy (Oslo, Noruega)

El barco de Oseberg es un barco vikingo que fue descubierto en un montÃculo funerario en la región de
Tonsberg (Vestfold, Noruega). Antes de que fuera utilizado como sepultura, se diseñó para la navegación, aunque su fragilidad hace pensar que se utilizaba para bordear la costa; en ese caso se puede descartar la teorÃa de que fuera un barco usado en el perÃodo de las invasiones -precisamente en la misma época en que fue construido-, ya que estos remontaban los rÃos y debÃan de ser más resistentes.
El barco está hecho de roble, con un mástil de unos 10 metros. TenÃa capacidad para unos 30 remeros y podÃa alcanzar la velocidad de 10 nudos. Se destaca una talla peciosa de proa a popa, en forma de serpiente, un tanto ambigüa, que sin duda tendrÃa una simbologÃa especÃfica: se dice que era una forma de no alterar los espÃritus al arribar al Valhalla; esta serpiente posee una decoración de complicada geometrÃa que remata de nuevo en cabezas de serpiente enfrentadas en una lucha violenta.
A inicios del siglo XX fue desenterrado, y en él se encontraron, en la sección de popa, los cuerpos de dos mujeres, una de ellas de alto rango. Parece ser que fue expoliado en la antigüedad porque no se encontraron joyas ni otras piezas de oro o plata.
Osebergskipet en vikingskip.com
TÃtulo: La Peregrinación de CarlomagnoAutor: Anónimo, siglo XII. Edición por Isabel de RiquerEditorial: El FestÃn de Esopo, 1984
Nº de páginas: 99
Precio: 12€
Argumento:
En este relato, el emperador Carlos, sus doce pares y un millar de caballeros franceses emprenden un largo viaje a Oriente con dos propósitos muy concretos: comprobar si Carlomagno es o no es más apuesto que el emperador de Constantinopla, sorprendentemente llamado Hugo el Fuerte, y visitar Jerusalén, la tierra de Nuestro Señor. Y asÃ, el emperador francés y aquellos pares y guerreros que desde la Chanson de Roland estamos acostumbrados a que nos sean presentados armados con lórigas y cotas de malla y con yelmos de hierro, blandiendo lanzas y empuñando espadas, montados en veloces y fuertes corceles y luchando contra sarracenos y paganos, aquÃ, en el Pèlerinage de Charlemagne, realizan su viaje y las que podrÃamos llamar "aventuras" con indumento pacÃfico, llevando zurrones y bordones de peregrino, montados en mulos y totalmente desprovistos de armas defensivas y ofensivas. Si esto es un cantar de gesta, nos vemos obligados a precisar que es un cantar de gesta civil y en modo alguno un cantar de gesta guerrero.
Este cantar de gesta, que hoy recomiendo, es otro de los textos medievales que envuelven la figura del emperador franco Carlomagno. Aunque en este caso, no estamos frente a un texto guerrero, en el que abunda la sangre y las batallas, como dice Isabel de Riquer en el prólogo, sino ante un cantar cómico, burlesco y, en algunos casos, humorÃstico, en el que predomina el Gab o fanfarronada.
Aunque el Pèlerinage es un cantar de gesta con tono humorÃstico, en él subyacen las caracterÃsticas propias del género épico, como son la rivalidad entre el Imperio de Occidente y el Imperio de Oriente, el pueblo francés elegido y protegido por Dios, Carlomagno rodeado por los héroes de los cantares de gesta, y el triunfal desenlace.
En la segunda mitad del siglo XII, se compuso un cantar de gesta que puede ser considerado una continuación del Pèlerinage, el llamado "Galiens li Restorés". Éste es el argumento (contiene spoilers sobre el Pèlerinage): "Algunos meses después de la partida de los francos de Constantinopla, la hija del rey Hugo, llamada Jacqueline, da a luz un niño fruto del gab de Oliveros. El niño, a quien se le ha dado el nombre de Galien, vive y se educa en la corte de su abuelo el rey Hugo el Fuerte, ocultándosele quién fue su padre y las circunstancias de su nacimiento. Ya adolescente, en el transcurso de una partida de ajedrez, discute violentamente con su contrincante quien, lleno de cólera, le llama bastardo. Galien conoce de labios de su madre que es hijo del caballero francés Oliveros. Emprende el joven un largo viaje en busca de su padre, cuya fama como valiente guerrero conoce, y logra dar con él en plena batalla de Roncesvalles, cuando los únicos franceses que quedan con vida son Roldán y Oliveros. Este último reconoce a su hijo gracias a la espada que lleva el joven y que habÃa entregado a Jacqueline para que la diera al hijo que de ellos naciera; Oliveros muere instantes después de haber visto a su hijo por primera vez y Galien venga a su padre luchando valerosamente contra numerosos paganos"
Hoy hace un año que inauguré este blog con la entrada de Abbotsford House, la casa de Sir Walter Scott. Ha pasado mucho tiempo desde aquel dÃa y el blog ha ido evolucionando, desde unos contenidos más dispersos a unos más concretos, centrándome cada vez más alrededor de la Edad Media, tanto artÃsticamente como históricamente.
Mi intención es servir de introducción a todo aquél que se interese por los contenidos del blog, dejando enlaces que puedan servir de ampliación a la temática publicada. Asà mismo, unas pequeñas recomendaciones de cosas que voy leyendo y escuchando (libros, cómics y música).
Ojalá tuviera más tiempo para dedicarle, asà que actualizo siempre que puedo y siempre que me tengo algo interesante para publicar. ¡Asà que me doy yo misma por felicitada!
A continuación, os dejo dos imágenes del último castillo al que he ido: el castillo de
Balsareny en la comarca del Bages, Catalunya. Espero que os gusten.

