El Castillo de Bran a la venta




Información extraída de la revista "Clío":

"No todos los días se pone a la venta un castillo de larga historia. Pero si además el lugar es conocido como el castillo de Drácula, el acontecimiento resulta doblemente llamativo. Se trata de la fortaleza de Bran, al sur de Rumanía, propiedad de una rama de la familia real de los Habsburgo.

Construído en el lejano 1377, es un castillo importante en la historia de ese país, pero quien realmente contribuyó a hacerlo popular fue el escritor inglés Bram Stoker, quien situó allí la mansión del conde Drácula en su famosa novela, publicada en 1897. Ahora una firma neoyorquina de intermediación inmobiliaria busca comprador para ella, aunque matiza que no se aceptarán ofertas que conviertan el lugar "en tierra de vampiros". La decisión de ponerlo a la venta la ha tomado su actual dueño, el archiduque Dominic de Habsburgo, quien ha declarado que, "además de su conexión con una de las novelas más famosas jamás escritas, el castillo está relacionado también con algunos de los acontecimientos más críticos de la historia de Europa desde el siglo XIV hasta la actualidad". Fue residencia de la familia real rumana desde principios del siglo XX. Con la llegada del régimen comunista, se convirtió en propiedad del Estado en 1947. Tras la caída del comunismo, el Gobierno de Rumanía lo devolvió a los Habsburgo el año pasado".

  • Para más información:
Tirgoviste, Bran y Vlad Tepes en A Young Knight Travel

La Antorcha, de Marion Zimmer Bradley


Título: La Antorcha
Autora: Marion Zimmer Bradley
Editorial:
Acervo ciencia/ficción y fantasía, 1989
Nº de páginas: 616

Argumento:

Como hizo con la leyenda del rey Arturo en "Las Nieblas de Avalon", la autora recrea la caída de Troya, de una forma nueva y audaz, desde el juicio de Paris, el rapto de Helena (que aquí no es una malvada adúltera sino una amable y apacible mujer consagrada a Paris y a sus hijos) y la convocatoria de los ejércitos griegos por Agamenón, el encolerizado cuñado de Helena, hasta la trágica destrucción de la ciudad decretada por los dioses... y por el extremado orgullo de sus líderes. La heroína de esta historia épica es Casandra, la bella y atormentada princesa de la casa real de Troya, que se enfrenta a una terrible lucha interior contra su lealtad dividida: la que debe a su padre, el rey, y a sus hermanos, y su creciente fidelidad a la vieja fe del matriarcado y la Madre Tierra.

He tenido la oportunidad de leer este libro, pues me lo encontré hace tiempo por tan sólo 2€, y lo recomiendo muchísimo. La acción está narrada a través de los ojos de Casandra, una de las hijas de Príamo, rey de Troya. Por sus páginas pasan personajes tan conocidos como Hécuba, Helena, Agamenón, Paris, Menelao, Héctor, Andrómaca, Eneas, Aquiles, Patroclo, Ulises, e incluso reciben un hueco considerable las Amazonas y los Centauros.
Quizá algún lector lo encontrará demasiado planteado desde el punto de vista femenino (recurso que ya utilizó también en "Las Nieblas de Avalón"), pero considero que recrea muy bien el ambiente de la época y no se aleja demasiado del mito que nos transmitieron autores trágicos como Esquilo o Sófocles, pues mantiene la esencia y el destino de cada personaje.

En definitiva, y desde mi criterio personal, es una buena novela, muy bien escrita y muy bien narrada.

Cerrado por vacaciones


Tal y como dice el título me voy de vacaciones hasta finales de agosto, por lo que en este tiempo no actualizaré el blog, ya que allí a dónde voy no hay internet. ¡Espero que todos los que os pasáis por aquí alguna que otra vez tengáis unas buenas vacaciones!

Os dejo con una imagen de Irvine Peacock llamada "Castle of Illusion"; espero que os guste.


Los santuarios griegos


A grandes rasgos, los dioses olímpicos recibían culto en los santuarios. En el recinto sagrado (thémenos), el edificio principal era el templo, que albergaba la estatua de la divinidad venerada. El templo tenía a su alrededor una columnata, regida por las leyes de la perspectiva y, a menudo, estaba decorado con esculturas alusivas a los mitos asociados con la divinidad. Delante del templo, que daba al sol naciente, se hallaba el altar en el que sacerdotes o sacerdotisas realizaban los sacrificios ante los devotos, quienes se cobijaban bajo unos porches llamados "stoas". Rodeando el templo había estatuas votivas y otras ofrendas de los fieles. Los que no podían permitirse ofrendar costosas imágenes de bronce o de mármol compraban estatuillas de terracota; éstas se colocaban durante algún tiempo en la escalinata del templo y después eran enterradas en zanjas sagradas, que son hoy una fuente valiosísima para nuestro conocimiento del arte y la religión griegos.

Fue un santuario panhelénico muy importante el de Apolo en Delfos. Su emplazamiento se encuentra en la ladera de una montaña rocosa. En primer término se pueden ver las gradas del teatro, con el templo de Apolo detrás, dónde aún se puede divisar su estructura fundamental.
También se debe citar La Acrópolis de Atenas, dónde se ubicaba el principal santuario de la ciudad clásica. Se eleva abruptamente sobre el llano y domina el conjunto de la población. En la segunda imagen se pueden ver las puertas de entrada, los llamados Propileos, con el pequeño templo de Atenea Niké a la derecha. Al fondo se eleva el Partenón o templo de Atenea Partenos, diseñado por el arquitecto Ictinos y construido entre el 447 y el 432 a.C. Su supervivencia parcial se ha debido a que fue transformado primero en una iglesia y, después, en mezquita. Pero la mayoría de sus esculturas decorativas fueron destruidas o se deterioraron con el paso del tiempo. Dentro del Partenón se alzó, originariamente, la famosa estatua crisoelefantina de Atenea, obra del escultor Fidias.
La Acrópolis también es famosa por las "cariátides", conocidas como las "estátuas-columna", situadas en el Erecteion, otro de los templos de la citada Acrópolis.

En la Grecia antigua hubieron muchísimos santuarios, los cuáles no han llegado hasta nuestros días. Actualmente son pocos los santuarios que se conocen y la gran mayoría sólo conservan los cimientos, por lo que se hace difícil imaginárselos en pleno funcionamiento y con todo su esplendor. Otro de los que se tiene constancia y que paso a citar fue el santuario de Zeus en Olimpia.

  • Imágenes (por orden de aparición):
- El templo de Apolo en Delfos
- La Acrópolis de Atenas
- Las cariátides del Erecteion

  • Para más información:
Título: Los templos griegos
Autor: Tony Spawforth
Formato: Cartoné, 240 páginas
Editorial: Akal
Precio: 40€

La abadía de Corvey


La abadía benedictina de Corvey está situada en la región de Westfalia, en Alemania, y fue fundada en el siglo IX (822) por una colonia de monjes procedentes de Corbie en la Picardía, no lejos de Saint-Riquier, una de las iglesias de fundación carolíngia más importantes, situada en lo que hoy llamamos Francia.

Las construcciones del período carolíngio se caracterizaron por poseer, entre otras cosas, el llamado Westwerk o cuerpo occidental, que funcionaba prácticamente como una iglesia independiente. Aquí se podía realizar la litúrgia porque había altares y, además, en algunas de estas iglesias, se colocaba la tribuna real (espacio reservado ya visto, por ejemplo, en Aquisgrán, la sede oficial del imperio de Carlomagno), desde dónde el rey asistía al oficio.

El Westwerk de Corvey es una muestra del legado carolíngio en Germania; La influencia arquitectónica llegó a Corvey desde Saint-Riquier, en Francia, a través de Corbie. Aunque su traza, por ser germánica, es más pesada y menos refinada que la que se supone fue la de Saint Riquier (ya que no se conserva casi nada de ella), es una buena muestra de las conservadas actualmente, pese a que, hacia 1146, se reformó la parte central de su fachada elevándola aún más.

Desde el punto de vista de las evoluciones posteriores, este cuerpo occidental de Corvey tiene menos importancia que su cabecera original. La cabecera tenía naves laterales terminadas en sendas capillas, y comunicadas entre sí por un corredor anular que ceñía por fuera el gran ábside; detrás del corredor se abría una capilla cruciforme, situada sobre el eje principal. Aquí tenemos sin duda el germen del esquema de la cabecera con ábside, deambulatorio y capillas radiales que es una de las aportaciones más logradas de la Edad Media a la arquitectura religiosa. Las iglesias alemanas, durante generaciones, solucionaron las cabeceras con esquemas más simples. La idea sería desorrallada y organizada principalmente en el área de Francia.