Florencia: La Piazza della Signoria

6/07/2009 Beldz 3 Comments


La Piazza della Signoria
, ubicada en el centro histórico de Florencia, es una magnífica cuna del arte italiano medieval, renacentista y manierista. La plaza empezó a utilizarse como centro de la vida política y comercial de la ciudad en el siglo XIV; por ello, se construyó el Palazzo Vecchio, sede de los priori (dirigentes de los gremios) y de los gonfaloniere della Giustizia (representantes máximos de la justicia de la ciudad). El edificio, diseñado por Arnolfo di Cambio en 1299, tiene un aspecto exterior macizo y almohadillado, que recuerda la fortificación de los castillos medievales. Veamos qué alberga en su interior este fantástico palacio:



- Patio interior cuadrado: remodelado por Michelozzo Michelozzi a mediados del siglo XV, consiste en una sucesión de arcadas de medio punto, con unas columnas estriadas en la parte inferior y una ornamentación floral de estuco dorado en la parte superior y en los capiteles. La decoración de las paredes del patio, que representan vistas panorámicas de diversas ciudades, fueron pintadas con motivo de las bodas entre Francisco I y Juana de Austria.

- Salón dei Cinquecento
: el salón de los Quinientos, que recibe este nombre por ser la sala de reuniones del Consejo General del pueblo, formado por quinientos representantes de los ciudadanos, es una de las salas más ricamente decoradas del Palacio. La mayoría de su decoración corrió a cargo de Giorgio Vasari, que le confirió un aspecto manierista, tanto en las paredes como en el techo. El artista florentino pintó grandes frescos de batallas que rememoran los éxitos militares de Florencia frente a Pisa y Siena; y en el techo, otros episodios destacados de la historia de la ciudad, enmarcados por fastuosos marcos dorados que le confieren un aspecto lleno y recargado. También en la parte inferior de las paredes se alzan actualmente diversas esculturas sobre pedestal, hechas por diversos artistas, aunque destaca, claramente, la figura alegórica de la Victoria, obra de Miguel Ángel. Las famosas batallas de Cascina y de Anghiari, hechas por Leonardo da Vinci y Miguel Ángel respectivamente, se destinaron en un inicio a esta sala, pero los universalmente conocidos artistas no llegaron a terminarlas. Quedarían como anécdota para la posterioridad, pues fue uno de los momentos en que ambos coincidieron en la ciudad.


- El Studiolo de Francisco I: la pequeña estancia de estudio del gran duque, fue también decorada por el manieriesta Giorgio Vasari entre 1570 y 1575, con un plan iconográfico complejo que reflejaba el interés del monarca por las ciencias naturales, la alquimia y, sobre todo, el arte. La sala carecía de ventanas, pero poseía diversas puertas secretas, que se escondían detrás de los cuadros. De nuevo, encontramos marcos dorados, piedras preciosas y una abundante ornamentación floral, muestra extraordinaria de la orfebrería.

- Quartiere degli Elementi: la denominada sala de los elementos, formada por cinco salas y dos logias, fue decorada por Battista del Tasso y, a su muerte, terminada por Giorgio Vasari. La decoración se basa en el tema mitológico de los dioses paganos y fue encomenada por Cosme I de Médicis. Esta temática aparece de nuevo en la Logia de Saturno, ubicada también en el segundo piso del palacio, donde se representa, en un techo nuevamente dorado, a Saturno devorando a sus hijos.

- Sala dell'Udienza
: en la sala de la Audiencia encontramos, otra vez, una estancia profusamente recargada y decorada. En ella se reunían los priores en asamblea. En las paredes, encontramos diversas escenas de la vida del militar romano Furio Camilo y fueron pintadas en el siglo XVI por Francesco Salviati, un artista que se había formado en la escuela de Rafael, en Roma. El techo es digno de mención, ya que está cubierto por un artesonado dorado y azulado datado en 1476, obra de Giuliano da Maiano.


- Sala dei Gigli: la conocida sala de los Lirios, que recibe este nombre debido a su decoración a base de flores de lis, estuvo unida a la sala de la Audiencia hasta la década de 1470; por ésto, posee el mismo techo artesonado que su estancia contigua. Las pinturas que decoran una de las paredes fueron hechas por Domenico Ghirlandaio y su taller, a finales del siglo XV. Destaca la perspectiva y profundidad del fresco central, donde encontramos representado a San Zenobio, el primer patrón de Florencia.

Pero en la Piazza della Signoria no sólo se alza el majestuoso Palazzo Vecchio. Delante de él, una serie de magníficas esculturas constatan lo que Florencia dió al arte. Una de ellas es el monumento ecuestre del duque Cosme I de Médicis, del flamenco Giambologna o Juan de Bolonia, realizada entre 1578 y 1594. En el pedestal hay relieves que rememoran episodios importantes de su vida, como su coronación por el papa Pío V o la concesión del título de gran duque de Florencia. La dignidad del duque se transmite a través de su postura, así como su poder, sosteniendo el bastón de mando.
Junto a la estatua ecuestre, se situa la fuente de Neptuno, obra de Bartolomeo Ammannati, realizada entre 1560 y 1575. Hecha en mármol y bronce con motivo del enlace entre Francisco I y Juana de Austria, el conjunto es una buena muestra de la iconografia pagana que gustaba en aquella época.


Justo enfrente del palacio, y simbolizando el poder de la república florentina, se situaron otras dos gigantescas esculturas, actualmente sustituidas por copias: el David, de Miguel Ángel y el Hércules y Caco, de Baccio Bandinelli.

Finalmente, en la zona derecha de la Piazza, está la Logia dei Lanzi. El edificio fue construido por Benci di Cione y Simone Talenti en 1381. De estilo gótico, servía como sala de recepciones y fiestas públicas, aunque en tiempos de Cosme I sirvió para congregar a la guardia personal del duque, los lanzichenecchi, de ahí su nombre actual. Presiden la entrada a la Logia dos magníficas esculturas: el Rapto de las Sabinas, de Giambologna, y el Perseo con la cabeza de Medusa, de Benvenuto Cellini.


  • Para más información:
Título: Arte y arquitectura de Florencia
Autor: Rolf C. Wirtz
Editorial: Könemann, 2005
Nº de páginas: 560
Precio: 15€

3 comentarios:

Loren dijo...

¡Eh yo he estado en todos esos sitios! :D Bueno, yo y Cyram. Nos fuimos una vez (hará dos años ya) de viaje a Verona y de paso aprovechamos para visitar Florencia, Venecia...

Aunque hacía un poquillo de calor (era Mayo) y tenías que andar bastante, porque las cosas quedan a tomar por saco... la ciudad la verdad es que merece mucho la pena, sobretodo por todo lo que se ven en esas fotos. Lo que más me gustó creo que fue el Puente Vecchio (con todas esas casas que soporta), y el Palacio Vecchio (hubo uno que me pidió una foto donde saliera la famosa torre) y la enooorme galería de esculturas que hay al exterior, impresionante tanto en altura como en diseño.

Necesitamos otra visita para ver lo que nos dejamos...

Beldz dijo...

Vaya, ¡que suerte haber podido ir!

La verdad es que debe ser espectacular ver tantas cosas importantes juntas. El problema es ese... que hay demasiado por ver y se necesita mucho tiempo para ir con tranquilidad.

Podemos visitar en horas de la mañana Piazza della Signoria (Plaza de la señora) quien es la más famosa de la ciudad y es un centro histórico en sí en todo su esplendor, luciendo numerosas esculturas al aire libre. Enhorabuena por el artículo. Os recomiendo visitar las principales piscinas en Florencia