Segundo Aniversario


El pasado 27 de mayo, este blog cumplió dos años. No esperaba poder mantenerlo durante tanto tiempo y, aunque últimamente no actualizo tanto como antes, siempre intento aportar alguna que otra cosa que a mí me parece interesante.
Como dije en otra ocasión, el contenido ha ido evolucionando desde unos temas más dispersos a otros más concretos, para centralizar la información en ámbitos históricos y artísticos, tomando como referencia la Antigüedad clásica, la Edad Media y todo aquello que se deriva de ella, como los castillos, la literatura y sus manifestaciones en el siglo XIX. Mi intención no es hacer un blog especializado, pues disto mucho de tener grandes conocimientos, sino servir de introducción y dar pequeñas pinzeladas de alguna cuestión en particular.

John Constable - Salisbury Cathedral

La catedral de Aquisgrán


La vieja ciudad romana de Aquae Grani, que disponía de aguas termales y estaba situada en un punto estratégico que permitía el acceso rápido a los principales puntos de la frontera con Germania, se convirtió bajo Carlomagno en una urbe de considerable importancia. El emperador fijó aquí su corte y más tarde, entre los años 936 y 1531, fue la sede de la coronación de los emperadores. Así, la ciudad, cuyo nombre en alemán es Aachen, fue conocida entre los franceses como Aix-la-Chapelle.

Cuando se instaló en la ciudad, Carlomagno mandó construir su palacio, del cual se conserva la famosa capilla octogonal, que se transformó más tarde en el núcleo inicial de la catedral, y la sala de la coronación. La catedral comenzó a construirla, en el 798, el arquitecto Odón de Metz, quién, siguiendo las instrucciones del emperador, incorporó la mencionada capilla palatina. Las obras finalizaron en el 805, año en que se consagró. Como modelo se recurrió a la iglesia de San Vital de Rávena, en Italia. Se trata de un magnífico edificio de planta octogonal que aparece cubierto por una cúpula de ocho secciones decorada con unos mosaicos típicamente bizantinos que muestran la riqueza del conjunto y de sus materiales de ejecución. El interior del recinto aparece dividido en dos pisos, que están separados mediante arcos de medio punto siguiendo el modelo bizantino, pero introduciendo nuevos elementos que le confieren una gran verticalidad, como son las dos hileras de columnas del piso superior. En el lado oriental existía un ábside rectangular y en el occidental un atrio que, aunque formando una unidad independiente, aparecía unido al resto del edificio y se caracterizaba por las dos torres redondas, provistas en su interior de escaleras, que lo flanqueaban. Esta estructura inicial de la catedral se modificó en siglos posteriores, particularmente durante el siglo XV, hasta dar como resultado la actual catedral gótica; así, por ejemplo, el ábside original se convirtió en el actual coro gótico y se añadieron cinco capillas, una de ellas barroca y cuatro góticas. A pesar de estas incorporaciones, la catedral mantiene intacto su espíritu original.

La idea imperial de Carlomagno le hizo dar el impulso del primer renacimiento que conoció Europa tras la caída del Imperio romano, que se denominó renacimiento carolingio. Carlomagno atrajo a su corte a multitud de artistas, científicos y pensadores de la época, entre ellos al famoso Alcuino de York, uno de los principales colaboradores del emperador en esta tarea, y transformó Aquisgrán en el centro cultural más importante de Europa en esos años de la Edad Media.

  • Imágenes
  1. Exterior de la catedral de Aquisgrán o Aix-la-Chapelle. Se pueden distinguir los grandes ventanales con figuraciones, pináculos y contrafuertes típicos del período gótico.
  2. Planta del conjunto imperial, conformado por la capilla palatina, las dependencias y la sala de recepción, también conocida como Aula Regia.
  3. Interior de la capilla de Aquisgrán, donde se aprecia su estructura en dos pisos. En el lado opuesto se situaba el trono del emperador; lugar privilegiado y elevado que ocupaba Carlomagno durante el oficio de la misa. El trono estaba dispuesto de tal manera que quedaba alineado con el altar, pues era también un lugar estratégico para que el emperador pudiera ver el oficio a la perfección.

Sobre los oráculos


Título: Sobre los oráculos
Autor:
Plutarco
Editorial:
José J. de Olañeta, 2007
Nº de páginas:
203
Precio:
14,50€

Argumento:

Los tres diálogos que componen este libro pueden ser llamados "délficos" al estar centrados en cuestiones directamente relacionadas con el Oráculo de Apolo y sus misterios. Los diálogos tocan prácticamente todos los campos esenciales del saber griego, la psicología y la antropología, la física y la cosmología, la aritmética y la filosofía, la teología y la mitología, tal como, alrededor del año 100 de nuestra era, las entendían los propios sacerdotes e iniciados de Delfos, empezando por el propio Plutarco, buen conocedor de primera mano de toda la cuestión por ser sacerdote del Oráculo de Apolo e iniciado en los misterios tanto griegos como egipcios. Los tres diálogos corresponden en cierto modo a tres planos distintos: macrocósmico, microcósmico y metafísico, respectivamente.
El primero presenta claves que permiten comprender el porqué de la manifestación religiosa en determinados lugares y momentos y la razón por la que pueden retirarse estas manifestaciones como se secan las fuentes de un territorio. El segundo tratado se centra en el aspecto del funcionamiento interno de esa manifestación a través de los sacerdotes oficiantes, especialmente la pitia: y el tercero quiere mostrar sobre todo el sentido real de la búsqueda espiritual del iniciado en los misterios mayores, mediante la explicación de la célebre frase "Conócete a ti mismo".

Los tres diálogos que componen este libro son los siguientes:

- Por qué cesan los oráculos
- Por qué la Pitia no da sus oráculos en verso
- Sobre la misteriosa 'E' que hay en Delfos

Plutarco (ca.50 - ca.125) fue un historiador y filósofo griego. Destacó como magistrado municipal de la ciudad de Queronea, en Beocia, y más tarde fue el sacerdote del santuario de Delfos, encargado de interpretar los augurios de la Pitia. Viajó a Atenas y a Roma, donde conversó sobre temas de filosofía y de retórica entre los años 70 y 96. De su obra se han conservado ochenta y tres escritos, clasificados en Vidas paralelas (44 biografías comparadas de griegos y romanos ilustres) y Obras morales (Moralia), que incluyen textos diversos, donde la rigidez estoica se combina con el platonismo en la forma del diálogo, y la reflexión predomina sobre el problema religioso. Entre ellos destacan obras tales como "
Sobre la educación de los hijos", "Sobre la virtud y el vicio", "Antiguas costumbres de los espartanos", "¿Fueron los atenienses más ilustres en guerra o en sabiduría?", "Isis y Osiris", "De la tardanza de la divinidad en castigar" o "Sobre la música".

El "Santo Grial" de Valencia


¿Es el Santo Cáliz, conservado en la catedral de Valencia, una leyenda o una realidad?

El Santo Grial fue el cáliz que utilizó Cristo en la Última Cena; aunque algunos también dicen que fue la copa en que José de Arimatea recogió la sangre de Cristo en la cruz. Fuere como fuere, resulta improbable que el cáliz fuera una copa suntuosa, pues es sabido que los seguidores del Señor hacían voto de pobreza. ¿Por qué se cree, entonces, y mayoritariamente, que el Santo Grial estaba repleto de oro y gemas preciosas?

Tal es el caso del cáliz conservado en la catedral de Valencia. Antiguamente estaba depositado en el Palacio Real de dicha ciudad, pero el rey Alfonso el Magnánimo lo donó a la catedral el 18 de marzo de 1437, dónde ha permanecido hasta la actualidad. Físicamente, consta de una copa superior de piedra de ágata lisa y sin ningún ornamento, que se une a la parte inferior a través de una vara con nudo y dos asas de oro que, según se cree, son una añadidura posterior. Una forma ovalada con 27 perlas, 2 rubíes y 2 esmeraldas configuran el soporte, modelado como un vaso ovalado. Según unos estudios del catedrático Antonio Beltrán, apoyados por la investigadora norteamericana Janice Bennet, se cree, definitivamente, que la parte superior del cáliz conservado en Valencia, por su antigüedad, podría ser la copa usada en la Última Cena por Cristo.

Retomando la idea inicial, parece extraño que el Santo Grial fuera una copa de riqueza extraordinaria, pero algunos historiadores han interpretado los Evangelios, destacando el mensaje de los discípulos en los preparativos de la cena pascual. En el Evangelio según San Marcos se dice: "Id a la ciudad y os encontraréis con un hombre que lleva un jarro de agua. Seguidle, y allí dónde entre decidle al señor de la casa: "El maestro dice: ¿Dónde tienes la sala para preparar la cena pascual con mis discípulos?" Él os enseñará una sala grande, parada con alfombras y cojines. Preparad allí la cena". Es posible que el señor de la casa fuera un hombre más o menos acomodado, poseedor de algunas copas y vasijas de buena calidad, cedidas a Cristo para la realización de la cena.

De todas maneras, siempre habrá hipótesis y teorías referentes al verdadero Santo Grial. A nosotros lo único que nos queda es especular e investigar, pero me parece que nunca sacaremos nada en claro: todo parece más leyenda que realidad.

  • Para más información:
Historia del Santo Cáliz de Valencia

Edinburgh: Sir Walter Scott Monument



Sir Walter Scott (1771 - 1832) nació en College Wynd, en Edimburgo. Prolífico escritor de novelas históricas, poeta y abogado de profesión, se convirtió en un clásico de la literatura escocesa, cosechando un enorme éxito y siendo el principal inspirador de la novela histórica romántica. Interesado por las baladas y canciones del sur de Escocia, compiló una colección en "Ministrelsy of the Scotish Border" (1802-03). En la misma línea publicó "Manion" (1808) y "The Lady of the Lake" (1810), y desde entonces se dedicó a la novela histórica. Muestras de este género son "Waverley" (1814), "The Antiquary" (1816), "Rob Roy" (1817), "The heart of Midlothian" (1818), "The Bride of Lammermoor" (1819), "Ivanhoe" (1819), "Kenilworth" (1821), "Quentin Durward" (1823) y "Redgaunlet" (1824). Pertenecen a otros registros literarios "Life of the Novelists" (1825), "Woodstock" (1826), "The Chronicles of the Cannongate" (1827) y "The Fair Maid of Perth" (1828). Las novelas de Walter Scott, aunque fueron publicadas todas a partir de 1815, pertenecen, de hecho, a la primera generación romántica.

Después de su muerte, se convocó un concurso para construir un monumento a su memoria. George Miekle Kemp fue el encargado del diseño arquitectónico, y John Steel el escultor seleccionado para la ejecución de la escultura que se incluiría en dicho monumento. El edificio quedó inaugurado el 15 de agosto de 1846, catorce años después de la muerte del escritor.

De estilo neo-gótico, se compone, exteriormente, de los típicos elementos que caracterizaron este estilo medieval, con elevados pináculos y con una estructura muy abierta hecha a partir de una piedra local bastante característica. Su peculiaridad reside en el interior, pues son 287 escalones los que te llevan hasta la "torre" más alta. Actualmente es uno de los atractivos principales de la ciudad escocesa de Edimburgo, enmarcada en un privilegiado entorno que la hace destacar en su totalidad.

  • Para más información:
Abbotsford House en A Young Knight Travel
Scott Monument Edinburgh