La antigua ciudad hanseática de Novgorod


Novgorod
, perteneciente actualmente a la Federación Rusa y situada a escasos 155 km al sur de San Petersburgo, fue durante la Edad Media una ciudad mercantil que propició su inclusión en la "Liga Hanseática", asociación de ciudades comerciales del norte de Alemania fundada en el siglo XII y ampliada posteriormente hacia las regiones de Escandinavia y la actual Rusia. Novgorod mantenía, entonces, contactos mercantes debido a su situación estratégica entre el interior de Rusia y los pueblos septentrionales de Europa: se levantaba al norte del lago Ilmen, a orillas del río Voljov (Volga), que se comunica con el Ladoga. Para desarrollar su comercio utilizaba tanto el curso del Volga como el del Dniéper, por lo que también mantenía estrechos contactos con los pueblos helenos del Imperio bizantino, de los que recibió importantes influencias culturales.

Fundación y desarrollo en época medieval

Los primeros pobladores de "Novgorod, la grande", como también se llamaría posteriormente, fueron vikingos procedentes de Escandinavia (o varegos), que estableciero
n en este lugar un punto de apoyo para sus incursiones comerciales hacia el este, imponiéndose sobre la población indígena eslava. Recordemos que los vikingos utilizaban los cursos de los ríos principales y sus afluentes para penetrar en las regiones más internas y así sorprender a sus habitantes, que no esperaban una incursión de este tipo.

Más tarde, Novgorod quedó bajo el dominio de los príncipes de Kiev (actualmente en Ucrania), pero en el siglo XII se independizaron de ellos y se constituyer
on en república mercantil, siendo el cargo de gobernante de elección y no hereditario. Este régimen republicano de Novgorod fue muy provechoso para su actividad comercial, permitiendo dominar un amplio territorio que se extendía desde los montes Urales hasta el mar Blanco, entrante que se prolonga a partir del mar de Barents, al norte de los países Escandinavos. El modo de funcionamiento de la ciudad propició que en ese mismo siglo entrara a formar parte de la "Liga Hanseática", con lo cual vio garantizadas sus actividades mercantiles. La invasión de los mongoles en el siglo XIII, aunque no afectó directamente a la ciudad, tuvo repercusiones en su comercio, que se resintió varios años. Cabe destacar que la misma invasión destruyó por completo la ciudad de Kiev en 1240 que, por aquel entonces, era una de las ciudades más importantes del continente.


Iván III, príncipe de Moscú, se anexionó la ciudad en 1478 y, dentro de su política centralizadora, suprimió, en 1494, los establecimientos hanseáticos, lo que provocó la retirada de los comerciantes alemanes y el inicio del declive económico. La situación provocó el descontento y la alianza con los gobernantes polacos, situación que se prolongó hasta 1570, cuando Iván IV el Terrible organizó una expedición de castigo contra la urbe, arruinándola definitivamente.

Conjuntos históricos

Novgorod, que es una de las ciudades más antiguas de Rusia, fue también un gran centro cultural. Fueron famoso
s sus iconos (representación o imagen simbólica de la divinidad), caracterizados por su sencillez e intensidad de colores, así como la arquitectura religiosa que se desarrolló en sus entornos, pues en el siglo X, Novgorod adoptó el Cristianismo Ortodoxo. Aunque se conservan varias iglesias pequeñas, de la segunda mitad del siglo XII, la ciudad posee hoy diversas catedrales y un magnífico Kremlin que paso a describir a continuación:

Construida a mediados del siglo XI, la catedral de Santa Sofía se convirtió en la iglesia de piedra más antigua de Rusia, ya que ésta se edificó o reemplazó otra de madera construida a finales del siglo X. Patrocinada por Vladimir de Novgorod, sus muros se levantaron de nuevo en el interior del recinto amurallado, en el Kremlin, constituyendo así un templo de forma cúbica rematado por cinco cúpulas doradas y plateadas, características que fueron típicas del arte religioso-arquitectónico de Rusia.

Esta zona amurallada fue el centro neurálgico religioso de la ciudad, y recibió el nombre de "Dietinets", el nombre antiguo del Kremlin de Novgorod. En sus inicios, fue una empalizada de madera que rodeaba un cementerio pagano y la iglesia de Santa Sofía, pero en el 1312, y en fechas posteriores, esta ciudadela de forma elíptica se amplió y reformó hasta incorporar muros de piedra, nueve torres y dos puertas de entrada. Dentro del recinto también se construyó el palacio arzobispal (1433) y las iglesias de San Andrés y Santa Maria, las dos del siglo XV. Actualmente, alberga el museo de Novgorod y la biblioteca regional.

Fuera de la fortaleza del Kremlin se levanta la catedral de San Jorge, del siglo XII, situada en el monasterio de Yurievski, cubierta con tres cúpulas asimétricas y flanqueada por dos torres; la catedral de San Nicolás Taumaturgo (1113), de planta cúbica, con tres ábsides y una única cúpula; y las iglesias de influencia alemana dedicadas a san Teodoro (1360) y a la Transfiguración (1374). Entre los edificios civiles sobresale el palacio de la Nobleza y el palacio de Caterina II.


Cerrado por vacaciones


Tal y como dice el título, me voy de vacaciones hasta finales de agosto, así que durante este mes no actualizaré el blog, ya que allí a dónde voy no hay internet. ¡Espero que todos los que os pasáis por aquí alguna que otra vez tengáis unas buenas vacaciones!

Os dejo con una imagen del castillo de Duart, situado en la isla de Mull (Escocia), que pertenece desde hace generaciones al antiguo clan MacLean; espero que os guste.


II Certamen de Blogs Sediciosos: RESULTADOS


La página web dedicada a la literatura fantástica, de terror y de ciencia ficción, www.sedice.com, convocó hace poco tiempo el segundo certamen de blogs "sediciosos", apuntándose todos aquellos blogs que cumplían el requisito requerido. "A Young Knight Travel" se presentó en la categoría de mejor blog personal y quedó en primera posición. Desde aquí, quiero agradecer a todos aquellos que me votaron e hicieron posible que mi blog ganara en su categoría. A continuación, podéis ver el resultado de las votaciones:

Mejor bitácora de género fantástico:
26 puntos: Más cuento que calleja
17 puntos: Rescepto indablog
15 puntos: Adalides
11 puntos: Ovelles elèctriques
10 puntos: Casi todos los colores de la oscuridad
9 puntos: Rojo fuego de la sangre
8 puntos: Crónicas de Drashur
7 puntos: Cuentos des de el averno
7 puntos: Los secretos de la rosa
4 puntos: Las letras dormidas
3 puntos: Letras para soñar
3 puntos: El mundo según Ysondra

Mejor bitácora de autor
22 puntos: Más cuento que calleja
13 puntos: Storm lands
11 puntos: Aprendiz de creador
11 puntos: Cuentos des de el averno
9 puntos: Películas y libros míticos
9 puntos: Rescepto indablog
8 puntos: The Transgenic Writer
7 puntos: Crónicas desde Drashur
4 puntos: Los secretos de la rosa
4 puntos: El blog de Laura Quijano
3 puntos: Stiletto
3 puntos: Las letras dormidas
2 puntos: Los amigos de Peter Pan
2 puntos: Bocetos literarios
2 puntos: Letras para soñar
2 puntos: El mundo según Ysondra
2 puntos: Ovelles elèctriques

Mejor bitácora personal
19 puntos: A Young Knight Travel
14 puntos: A place to call my own
11 puntos: Vagabundeo resplandeciente
10 puntos: Freak, ¿yo? Sí, y con mucha honra
9 puntos: Películas y libros míticos
8 puntos: Cosetes sense importància
8 puntos: El ojo del cuervo
6 puntos: El mundo según Ysondra
5 puntos: Aprendiz de creador
4 puntos: Mi mundo como escritora
4 puntos: Más cuento que calleja
4 puntos: La vieja raza
3 puntos: Bocetos literarios
3 puntos: El posalibros
3 puntos: Los secretos de la rosa
3 puntos: Rojo Fuego de la Sangre

Parsifal, de Richard Wagner (III)


Conclusión


Como en todas las otras óperas predecesoras del "Parsifal", ésta también posee los motivos conductores tan característicos en la obra de Wagner. Los leitmotivs, que ya se empezaron a notar (aunque sin desarrollarlos tan acusadamente ni bajo este nombre tan específico, atribuido solamente al compositor alemán) en Carl Maria von Weber, reputado compositor muy admirado por Wagner, eran unos motivos que "ayudaban" a identificar musicalmente ciertos pasajes de las escenas. En este caso, la interrelación y las transformaciones de los motivos o leitmotivs es bastante complicada, pues no son fáciles de percibir.

Leitmotivs

Uno de los primeros motivos, que ya encontramos en el preludio o introducción, es el tema de la última cena. El preludio se inicia con este leitmotiv interpretado por violines, violoncelos, un fagot, un clarinete y un cuerno inglés. Dentro de este motivo se derivan otros, como el motivo de la herida y el motivo de la lanza.

A continuación, se constituyen unos nuevos temas: son el tema del Grial, que está formado por una melodía ascendente, el tema de la Fe, y el motivo del tormento de los pecados, que describe muy bien el dolor que hace decaer la moral de Amfortas, haciéndole desear la muerte que él concibe como único medio para evitar la prolongación de su sufrimiento. El tema de la última cena expresa claramente el misticismo. Los temas más dolorosos suenan más mesurados sin que ese vaya en detrimento de la efectividad dramática. Por ejemplo, los temas del Grial y de la Fe demuestran las fuerzas que moverán al protagonista de la ópera y, aunque su desarrollo parezca cerrado, hace pensar que aluden también al estado de la Hermandad del Grial, incapaz de avanzar sin los efectos del Grial.

En el "Parsifal", el vocabulario musical ha sido reducido a unos veinte motivos diferentes, y a través de combinaciones y encadenamientos, acentúan los efectos dramático-musicales. Además, los diversos temas, como por ejemplo el tema de Parsifal, van modificándose con cada variación anímica del protagonista. Los leitmotivs no han de quedar, tampoco, como una simple acumulación de motivos, sino que constituyen la obra de arte total que abarca desde las primeras notas de un tema hasta la fórmula que condensa el significado.

Finalmente, "Parsifal" fue estrenada en el Teatro de Bayreuth el 26 de julio de 1882. Después de la muerte de Wagner, la ópera empezó a representarse en los teatros alemanes y extranjeros, que se esforzaron en ser los primeros en ofrecer al público esta magnífica ópera.


Para más información:
- Parte de la información está basada en el libro:
Wagner, Richard: "
Parsifal. Festival escénico sacro [libreto]. Prólogo de Josep Soler", Libros del innombrable, Zaragoza, 1999.

Bibliografía:

- Bauer, H.J: "
Guía de Richard Wagner", 2 vols., Alianza Editorial, Madrid, 1996.
- Gregor-Dellin, M: "
Richard Wagner: su vida, su obra, su siglo", 2 vols., Alianza Editorial, Madrid, 1983.
- Chamberlain, H.S: "
El drama wagneriano", Nuevo Arte Thor, Barcelona, 1980.

Ilustraciones extraídas de:
Richard Wagner Postkarten


Parsifal, de Richard Wagner (II)


Wagner aprovechó, del poema de Wolfram von Eschenbach, la acción predominante de las fuerzas morales, que principalmente descansan en la pasión pura y compasiva de Parsifal; a pesar de esto, introduce en su carácter un ascetismo que no concuerda con las versiones de Chrétien de Troyes ni del antes mencionado Wolfram von Eschenbach, donde el espíritu del héroe se impurifica en aventuras amorosas, ajenas al instinto de castidad con que Wagner lo concibe para su propósito simbólico. Partiendo de estas premisas, Wagner construyó su Parsifal y toda la simbología que lo envolvería. Veámoslo desde el punto de vista de cada personaje.

Simbología

Gurnemanz, el fiel servidor de Titurel, es el guía, el sabio y la voz de la tradición. Todo el mundo ignora cuál es la cura para la herida de Amfortas, excepto él, que parece haber intuido las palabras del oráculo. En la época medieval, aunque sobre todo en la Antigüedad, era frecuente la consulta del oráculo; éste, a través de misteriosas palabras que tenían que ser interpretadas, vaticinaba el futuro y respondía a todo aquello que le preguntaban. En este caso, "el sapiente por la compasión, el puro inocente, espéralo, es mi elegido" fueron las palabras escogidas por el oráculo al ser preguntado por la herida de Amfortas. Esta herida es el símbolo del pecado y de la caducidad de los hombres; es un símbolo de los remordimientos que el rey tiene de los pecados que cometió al dejarse seducir por una doncella. Su salvador ha de ser un hombre capaz, por la inocencia de su alma, de albergar el sentimiento de la compasión, fuente de la sabiduría verdadera.

Titurel es la voz del pasado, la voz que recuerda los deberes tradicionales a los caballeros de la Orden. Titurel es la Fe en su forma originaria. A él le fueron confiadas por Dios las reliquias sagradas; el Grial, que es fuente de vida y de amor; y la Lanza, el emblema de la pureza y la inocencia. Estas armas son la defensa contra la ambición y las maldades de Klingsor. Titurel combatía las malas artes del mago a partir de la Fe, el Amor y la Pureza, consciente de los peligros carnales. Pero Titurel también simboliza la perseverancia en la Fe y en el ejercicio de la misión sagrada cuando el reinado de Amfortas empieza a decaer. Por otra parte, Klingsor es la nueva encarnación de Alberich, que con el robo del oro del Rhin y la renuncia del amor, inauguró los males de todos los hombres y de todos los dioses. Klingsor quiere renunciar al amor impuro para conquistar el Grial; pero eso no es ninguna virtud, sino ambición. Con la mutilación, se hace aún más indigno de los beneficios del amor puro, ya que simboliza una blasfemia contra la naturaleza y la creación. La maldición le da el poder, la venganza, y por eso construye un castillo poblado de ninfas seductoras y llenas de lascivia. El paralelismo es claro: El Grial y el Oro del Rhin (fuentes de vida), Alberich y Klingsor (el robo y la profanación).

Para Amfortas, el Grial se ha vuelto una tortura. El Grial es vida, pero para el rey sólo es una prolongación del sufrimiento, porque cada vez que descubre el Grial, éste le alarga la vida. Amfortas desconfía de la salvación terrenal, no espera una liberación, sino la muerte, y al buscar la muerte se aleja de su misión. La privación del Grial, que es fuente de vida, acelera la muerte de Titurel y las ceremonias del Grial se vuelven un tormento porque Amfortas reniega de su trabajo. A todo esto, se le suman los Caballeros del Grial, dedicados a la conservación y protección de la reliquia sagrada, que van decayendo al no poder contemplarlo.

Por lo que respecta a Parsifal, Gurnemanz lo reconoce como un inocente. Parsifal, cuando contempla el Grial, siente una compasión infinita que le priva del habla y del movimiento; él es el escogido. Parsifal reconquistará la Lanza sagrada, la virtud perdida, para restituir la hermandad del Grial y curar la herida del rey. En este entramado se ve implicada Kundry, que posee una doble naturaleza. Klingsor la arrastra contra su voluntad y ella se rebela, pero el mago le inspira tanto temor que le tiene que obedecer por fuerza. La chica tiene que seducir al joven caballero puro y de esta intención se establece otro claro paralelismo: Klingsor, Kundry y Parsifal son como Eva, Adán y la serpiente del origen de la humanidad cristiana. Kundry ya no es ahora la mujer vestida de penitente sino la belleza femenina en todo su poder; pero Parsifal no se deja vencer por la tentación. El beso que le da Kundry, sólo le evoca un sentimiento de compasión por el recuerdo del rey, y la insistencia de Kundry para que sucumba al pecado, intensifica la misión salvadora de Parsifal. Kundry no es otra que la belleza pervertida por el espíritu del mal. Finalmente, Parsifal destruye el poder maléfico de Klingsor. La Lanza en manos del mago es la virtud profanada, pero en manos de Parsifal es la salvación.

Para redondear la simbología, Wagner pone en la figura de Parsifal la esperanza de la redención de la humanidad, porque la sociedad corrompió todos los dones de la creación. En Parsifal se encuentra la redención en su grado más alto que culmina en el tercer acto, dónde se produce el desenlace del Arte y la Belleza. El niño inocente ha triunfado y ha recuperado el poder, que culmina en el coronamiento de su misión en el reino del Grial. Concluye el desenlace de un proceso espiritual salvador de la humanidad; es la idea de la redención del mundo a través de la compasión, representada por el poder del misterio cristiano de la salvación.