París: Día 4
Y llegó el último día. Tras pasar de nuevo por el Louvre para ver un par de salas que nos faltaron por recorrer el día anterior, nos dirigimos hacia
Los Inválidos, un complejo construido a finales del siglo XVII por
Luis XIV, bajo la dirección del arquitecto
Jules Hardouin-Mansart, con la finalidad de dar cobijo a los inválidos veteranos de la guerra sin hogar. El conjunto alberga el "Museo del Ejército" -en el que podemos encontrar fantásticas armaduras antiguas y medievales, uniformes y armas de época moderna, artillería, emblemas, cañones, pinturas y armas de las dos guerras mundiales- y una bonita iglesia-mausoleo imperial (
Eglise du Dôme, contigua a otra iglesia del complejo, la de
Saint Louis des Invalides), donde se conservan los restos de
Napoleón Bonaparte -trasladado desde la isla de Santa Elena en 1840-, de su hermano
José I, de su hijo
Napoleón II y de los mariscales
Foch, Lyautey y
Leclerc.

Les Invalides - Musée de l'Armée
Musée de l'Armée - Espada de Francisco I Tumba de Napoleón Bonaparte
Por la tarde teníamos planeado visitar el
museo de Orsay, otro de los museos imprescindibles de París, dedicado a las artes del siglo XIX. Fue inaugurado en 1986 con la finalidad de albergar obras -posteriores al romanticismo- pertenecientes al fondo del Museo del Louvre. Éstas son algunas de las pinturas que pueden contemplarse:

Alexandre Cabanel - El nacimiento de Venus (1863)Thomas Couture - Los romanos de la decadencia (1847)
Gustave Courbet - El taller del pintor (1855)
Jean-François Millet - Las espigadoras (1857)
Paul Cézanne - Los jugadores de cartas (1892)
Renoir - Baile en el Moulin de la Galette (1876)El poco rato que nos quedaba lo dedicamos a caminar por los alrededores del centro
George Pompidou. Inaugurado en 1977, el museo está dedicado a las artes contemporáneas, desde los movimientos cubistas y surrealistas hasta las expresiones más actuales. Diseñado por
Renzo Piano, Gianfranco Franchini y
Richard Rogers en un estilo vanguardista, de estructuras metálicas, dejando al descubierto las cañerías, los conductos de la calefacción y las escaleras de acceso. Desgraciadamente, aquellos días estaba cerrado al público, por remodelación, las salas dedicadas a
Picasso, Kandinsky, Braque, De Kooning, Léger o
Modigliani, entre muchos otros. Nos tuvimos que conformar con la corta visita a las secciones de fotografía y arte actual -del que, para ser sincera, no entendí nada-.
A continuación, regresamos al hotel para recoger las maletas y dirigirnos a la estación, donde esperaba el trenhotel dirección Barcelona. Aquella noche, a pesar del traqueteo, dormí bastante bien; y es que, después de cuatro intensos días, mi cuerpo ya no aguantaba más.

Museo del Louvre
Centro Georges Pompidou
Vistas desde el Centro Georges Pompidou París: Día 1París: Día 2París: Día 3Exposición: Turner et ses peintres
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